domingo, 12 de julio de 2009

Capitanich el nuevo Scioli

Entrevista de Critica:

El gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, es uno de los pocos kirchneristas que guarda un buen recuerdo del 28-J. Triunfó en su provincia y hasta tuvo una mejor performance electoral que el año anterior en Charata, el pueblo que se convirtió en símbolo del dengue durante la crisis sanitaria que lo puso en el ojo de la tormenta. Pasó gran parte de las últimas dos semanas en Buenos Aires, entre Olivos y la Casa Rosada, y analizó con el matrimonio presidencial el revés en las urnas y el escenario que viene.

–¿El discurso de Cristina Kirchner del 9 de julio fue la primera señal de que se digirió la derrota electoral?

–Creo que planteó una clara visión, desde el punto de vista de la gobernabilidad, de poner todo el esfuerzo para la construcción de un sistema de consenso en la Argentina para garantizar dos años y medio de gestión. También de generar reglas de juego para el sistema político, como la aplicación de elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas para todos los partidos. El discurso tuvo dos ejes centrales: diálogo, por un lado, y reglas de juego para el sistema político.

–¿La amplia convocatoria al diálogo incluye a Julio Cobos, por ejemplo?

–Hay que verlo en términos de qué expresa Cobos. Hoy es el vicepresidente de la Nación y en el futuro puede, tal cual él lo manifiesta, ser candidato.

–¿Sí o no?

–Mientras esté como vicepresidente, la relación está dentro del marco institucional.

–¿Cuál fue su objetivo cuando dijo públicamente que Cristina debía conducir el peronismo?

–Es necesario reconocer que quien ejerce la primera magistratura indudablemente tiene la conducción política y estratégica del movimiento. En ningún momento he postulado que sea presidenta del PJ, sino que ejerza esa conducción. En ese sentido, nosotros somos partido de gobierno, por eso tenemos que respaldar la gestión de la Presidenta, promover y garantizar el sistema de consenso y gobernabilidad.

–¿Ese concepto político fue charlado previamente en Olivos?

–Sí. He hablado con la Presidenta de este tema. Y le manifesté mi posición.

–¿No le parece que Daniel Scioli quedó desdibujado como jefe del peronismo tras la renuncia de Néstor Kirchner?

–No, de ninguna manera. Como partido tenemos que respaldar a la Presidenta, pero no generar una agenda propia. Como gobernadores de las provincias lo único que tenemos que hacer es cumplir bien nuestro mandato. Era necesario, frente a un resultado electoral como el del 28 de junio, fijar reglas de juego claras para 2011 y la convocatoria al diálogo. Esto encierra una conclusión: nuestra prioridad máxima es gobernar.

–Pero la posición entre los gobernadores peronistas no es la misma. Mario Das Neves salió a pedir la cabeza de funcionarios y lanzó su candidatura para 2011.

–Me parece legítimo que quien tiene aspiraciones para ser presidente pueda competir en elecciones internas abiertas, obligatorias y simultáneas. El gobernador Das Neves tendrá su tiempo.

–¿Está seguro de que el candidato a presidente del PJ se definirá en internas?

–Sí. Esto tiene que pasar por el Congreso. Pero primero tenemos que gobernar. Y segundo, a mí no me parece adecuado pretender competir por el Partido Justicialista con críticas al Gobierno. Si las hay, hay que hacerlas en forma personal.

–¿Qué rol tendrá Néstor en estos dos años?

–Tiene un compromiso sólido para garantizar la continuidad del proyecto político y desde su experiencia, para sugerir y sostener. Siempre hay intereses que pretenden horadar la base de sustentación del poder político, que tratan de restar credibilidad o minimizar lo realizado.

–¿Desde qué lugar va a garantizar el proyecto? ¿Va a asumir la banca de diputado?

–Yo creo que sí.

–Y dentro del peronismo, ¿qué va a hacer y qué implicó su renuncia?

–Fue una decisión personal. Él me manifestó que no quiere sentirse atado a una estructura. Quiere tener libertad de acción para salir y tener espacio de relación directa con la ciudadanía. Me dio como ejemplo concreto el de visitar los centros de salud y ver si falta un equipo sanitario, alguna reparación, o sea, quiere tener esa libertad de no sentirse comprometido a cumplir un rol.

–¿En qué sentido?

–No quiere estar atado a ningún cargo, a ninguna estructura, sino ser un militante comprometido con los problemas de la gente.

–¿Pero usted realmente ve a Kirchner yendo ahora de recorrida a un hospital?

–Sí, porque él me dijo que lo ha hecho muchas veces.

–¿Qué lugar tiene Eduardo Duhalde en el peronismo hoy?

–Siempre es bueno respetar las opiniones políticas de los ex presidentes. Él no tiene un rol activo desde el punto de vista de ser candidato a nada, sino por el contrario, es un militante más, con capacidad de opinión dentro del peronismo. No le veo un rol activo. Tenemos que tener capacidad para respetar a quienes han ocupado cargos relevantes porque tienen experiencia adquirida. Es necesario para la madurez política e institucional este reconocimiento. No hay que demonizar a ningún ex presidente. Lo digo por Duhalde, Néstor Kirchner, Carlos Menem...

–Usted fue su jefe de Gabinete en 2002. Supongo que todavía hablan.

–He tenido siempre una relación de respeto y de afecto personal. Recibí un llamado telefónico de él para felicitarme por la victoria obtenida en el Chaco.

–¿Se ven?

–Tengo una relación de respeto.

–¿Cómo ve a Carlos Reutemann?

–Lo conozco del Senado. Lo considero un valioso exponente dentro del peronismo, pero no sé cuál va a ser su decisión política hacia delante. Él no ha reafirmado en forma contundente su perspectiva de ser candidato en 2011.

–Dos de los ganadores del 28-J fueron Mauricio Macri y Francisco de Narváez. ¿Qué posibilidades tienen dentro del PJ?

–No los veo dentro del peronismo.

–¿Por qué?

–No son peronistas. Tienen Unión PRO, han configurado un espacio político propio para competir. Eso no significa desmérito de nada. El Frente Chaco Merece Más, que lidero yo, tiene componentes muy diversos. Incluso PRO y Recrear forman parte del espacio. Es una sólida coalición política, muy heterogénea, pero con un objetivo en común que es defender los intereses de la provincia.

–Puertas para adentro usted no es muy kirchnerista. Néstor, desde lo ideológico, jamás haría una alianza con Macri-De Narváez.

–(Risas.) No, bueno… pero a nosotros nos ha dado resultados. Nos permite integrarnos desde distintas ópticas e ideologías con el objetivo común de gobernar por el bien del Chaco.

–¿Es posible que Macri sea el candidato del PJ?

–No lo veo a Macri siendo candidato dentro del peronismo. Sí puede ir por afuera.

–¿Usted se lleva bien con él?

–El 29 de junio Mauricio estaba con Diego Santilli y me llamaron por teléfono para felicitarme. Pero nada más que eso. No tengo ningún problema en mantener diálogo con él. En mi caso, para la constitución de la alianza con PRO en el Chaco mi interlocutor es Esteban Bullrich (N. de la R.: diputado electo por la lista de Macri, muy crítico del Gobierno). Ayer lo vi en un programa de televisión y nos reíamos.

–¿Puede haber un Kirchner para 2011?

–Puede. Camino abierto para 2011. No hay que confundir la agenda política hoy.

–¿Cuántas veces rechazó ser el jefe de Gabinete del gobierno de Cristina?

–(Risas.) Nunca.

–¿No fueron dos?

–En serio, lo desmiento ca-te-gó-ri-ca-men-te (hace una pausa exagerada en cada separación de sílabas). Nunca nadie me lo ofreció.

–¿Cómo imagina la gestión de la Presidenta con un Congreso no tan favorable y sin mayorías propias?

–En 2003 también había un Congreso con cierta atomización. Pero hubo coincidencias y las votaciones fueron distintas conforme a las iniciativas. Ahora también se debatirán los temas y se buscará el consenso.

–¿Cree que se puede acordar una nueva Ley de Coparticipación?

–No. No es un escenario adecuado para discutir una ley para la que, como establece la Constitución, tiene que haber un pacto entre el Presidente y los gobernadores. Eso tiene que ir a la Cámara de Senadores, después a Diputados y, una vez aprobada como ley del Congreso, tiene que ser ratificada por las Legislaturas provinciales. Exige un sistema de consenso muy amplio que requiere tiempo y trabajo. Lo veo complicado.

“Hay que realizar una auditoría sobre la medición del INDEC”

¿Tiene que irse Guillermo Moreno?

–No es responsabilidad mía (se ríe). El tema de los funcionarios del gobierno nacional es competencia pura y exclusiva de la Presidenta.

–Usted es contador...

–(interrumpe) Contador de cuentos a esta altura...

–¿También?

–(Risas) Tengo una formación amplia desde el punto de vista de ciencias económicas y políticas.

–Por eso, decía que es contador y sabe de números. ¿Pone las manos en el fuego por las cifras del INDEC?

–(Silencio) Yo hago la evaluación de la Dirección de Estadística y Censos de la provincia de Chaco. No bien asumí en diciembre de 2007, hicimos un acuerdo con CEPAL para toda la serie del cálculo del producto bruto geográfico y hemos trabajado con el INDEC para estructurar la serie estadística vinculada a la medición del índice de precios al consumidor.

–¿Me quiere decir que cree en los números de Chaco pero no en los del INDEC?

–No es un tema de creencias. Si está en duda el índice de precios, me parece que lo más conveniente es abrir la metodología de análisis y establecer un sistema de auditoría a los efectos de garantizar confiabilidad en los indicadores. Ahora, el índice per se no tiene que ser motivo de apreciación política: me gusta o no me gusta.

–¿Debería haber apertura del INDEC?

–El Poder Ejecutivo eso debería hacerlo claramente porque no tiene nada que ocultar. Absolutamente. Es un tema que forma parte de la agenda pública.

Una esposa en el Congreso Nacional

¿Su esposa, Sandra Mendoza, va a asumir la banca?

–Sí (se pone muy serio).

–¿Cómo la ve en el Congreso Nacional, con su discurso aguerrido, muy poco protocolar, que trascendió cuando era ministra de Salud durante la crisis del dengue?

–Es parte de su responsabilidad y tendrá que trabajar en todas las iniciativas que hagan a la defensa de los intereses del pueblo del Chaco.

–¿Es dueño de parte de Ámbito Financiero?

–No, de ninguna manera. Te explico una cosa. La sociedad, que se llama Amfin, lo que hizo fue solicitar un préstamo al Nuevo Banco del Chaco, que lo canceló.

–¿Era para construir una planta en su provincia, que finalmente no se hizo?

–Sí, la planta se hizo y está próxima a inaugurar. Y va a generar empleo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario